Domingo de verano,
la poblaciòn viaja masivamente hacia el sur
y
por suerte, la ciudad goza de tranquilidad, solo por un dìa.
Desempolvè mi vieja bicicleta y me lanzè a las calles en ese dìa tan soleado ....
Debo reconocer que estuve a punto de abandonar mi paseo, pero recordè las frases bìblicas de mi mama:
La sangre de Cristo tiene Poder
y
Todo lo puedo en Cristo Jesùs que me fortalece..
Las repetì como mantras mientras iba encontrando el equilibrio de
Cuando estuve a punto, volè por primera vez por la ciclovìa de la Av. Salaverry...
Seguì por la vereda, claro està, por toda la Av del Ejèrcito, `
Pasè frente al Hospital Larco Herrera y en silencio le rendì homenaje y
sin saber, sin querer siquiera .
me vi manejando diestramente por un largo malecòn que me llevò con el viento a la vera del mar
Otra vez el mar, nuevamente el malecòn
y
sin buscarla me encontrè en la Plaza de la Media Luna,
que magia , que seducciòn ejercè en mì
ese lugar de belleza ùnica ?
Sentì la alegrìa de ser llevada en alas
a cualquier lugar,
de olvidarme de taxis,
de recorrer callecitas antiguas
descubrir historias secretas escondidas en quintas
y solares
lo màs importante fue saber
que mi libertad estaba intacta a pesar de los años....
para no volver a perderla màs Patricia Temple